Newsletter Nº 169, Viernes 23 de Septiembre de 2011 - Año 6
ECONOMÍA REAL DEBE ESTAR AL MANDO DE LA ECONOMÍA MUNDIAL
El Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavia, dijo que ha llegado el momento de “colocar la economía real al mando de la economía mundial, con un sistema financiero a su servicio”.
“Esto significa colocar las inversiones productivas en la economía real al centro de la formulación de políticas, propiciar un ambiente adecuado para las empresas sostenibles, y una menor oferta de productos financieros riesgosos e improductivos”, dijo Somavia en un discurso pronunciado ante los miembros del Parlamento Europeo en Estrasburgo.
“En la Unión Europea, ustedes están enfrentando desafíos importantes en términos sociales y laborales, y también en términos de trabajadores pobres, salarios bajos, exclusión social y desempleo a largo plazo. Cuando el empleo está en ruinas, nuestras familias y comunidades sufren”, agregó Somavia.
El Director General de la OIT afirmó que ha llegado el momento de recuperar la confianza de las personas, en particular de las generaciones más jóvenes, y de enfrentar las crecientes desigualdades, no sólo en lo referido a ingresos y riqueza, sino también a educación, salud, vivienda y acceso al crédito. Hacer frente a los desafíos a corto plazo requiere de una consolidación fiscal que sea responsable desde el punto de vista social.
Somavia hizo hincapié en que las crisis no sean utilizadas como excusa para socavar los derechos laborales básicos ni la implementación de convenios de la OIT que ya fueron ratificados. Somavia citó el ejemplo de Grecia, donde los sindicatos han enviado información a la OIT concerniente a presuntas violaciones de sus convenios, y agregó que los miembros tripartitos de la OIT le solicitaron que enviara una misión de alto nivel a ese país.
Somavia dijo es necesario adoptar una mentalidad diferente para crear el tipo de políticas que conducirán hacia modelos de crecimiento más eficientes y hacia más trabajo decente. Esto implica, entre otras medidas, cambiar por modelos de crecimiento basados en el ingreso; hacer del pleno empleo una de las principales prioridades macroeconómicas; prestar particular atención a las pequeñas empresas; promover el diálogo social, la autonomía de la negociación colectiva, un mejor vínculo entre salarios y productividad, y el respeto a las normas del trabajo; y crear un piso de protección social para todos.
Somavia agregó que todas estas políticas deben estar sustentadas por un sistema internacional y legal coherente: “En la actualidad, dentro del sistema de Naciones Unidas, existen tres organizaciones normativas fundamentales: la OMC, en materia de comercio; el FMI, en materia de finanzas; y la OIT, en materia de mercados laborales. Las normas que cada uno de estos organismos desarrolla deben ser implementadas de manera coherente. Esto no sucede en la actualidad”.
Juan Somavia dijo que la próxima Reunión de líderes del G20 en Cannes ofrecerá a las autoridades políticas una oportunidad única para reconectarse con la economía real y con las decisiones que adoptaron dos años atrás en Pittsburgh, cuando establecieron el objetivo de “colocar el trabajo de calidad en el corazón de la recuperación”.
Somavia dijo que la OIT y la UE están cooperando en materia de trabajo infantil, migración laboral, comercio y empleo, pero agregó que sería beneficioso incrementar esta cooperación en otras áreas. En este sentido, se refirió a las recomendaciones del Comité Europeo sobre Políticas de Crisis sobre una cooperación más estrecha entre la OIT, la UE y el FMI en programas de asistencia financiera.
“La cooperación entre la UE y la OIT también puede beneficiar a los Estados Miembros que luchan para superar las profundas crisis económicas y financieras, las cuales han resultado en medidas de ajuste y condiciones duras”, señaló Somavia.
Extractado de: www.oit.org
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