Fuente: www.clarín.com
7º FORO IBEROAMERICA: CULMINO EN MEXICO CON LA PARTICIPACION DE SETENTA LIDERES DE OPINION
Algunos de los ejes fueron cómo lograr un desarrollo más equitativo y sustentable que resuelva las necesidades en educación y salud, además de las dificultades para la movilidad y el ascenso social.
En seis años de experiencias, se ha comprobado que no hay globalidad que valga sin localidad que sirva". El pensamiento del escritor mexicano Carlos Fuentes resume el espíritu con el que se desarrolló la séptima edición del Foro Iberoamérica, un encuentro de líderes de opinión que culminó ayer en la ciudad de México. Fueron tres días de trabajo en los que, como ocurriera en años anteriores, cerca de 70 intelectuales, políticos y empresarios analizaron los dilemas que plantea el orden global para el desarrollo de los países de la región.
El encuentro, que se realizó en un hotel céntrico de la capital azteca, tuvo una agenda marcada por los desafíos comunes que tienen por delante la comunidad iberoamericana de naciones. Entre ellos, cómo lograr un desarrollo más equitativo y sustentable que resuelva los problemas de pobreza y desigualdad, las necesidades puntuales de educación y salud y las dificultades para la movilidad y el ascenso social.
Entre los participantes se dieron cita los políticos Felipe González, Ricardo Lagos y Julio Sanguinetti; los empresarios Paolo Rocca, Carlos Slim y Gustavo Cisneros; intelectuales como Tomás Eloy Martínez y Natalio Botana y editores como Juan Luis Cebrián, José Claudio Escribano y Héctor Horacio Magnetto.
Uno de los primeros oradores del Foro fue el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso: "El asunto es que el mundo cambió mucho, y pese a los esfuerzos que hemos hecho, sentimos que no estamos caminando a la velocidad que el mundo requiere", alertó en su ponencia.
"El reto es ver cómo podemos construir un nuevo orden internacional. Las políticas sociales no alcanzan para recuperar los heridos que deja la política económica", remarcó Carlos Chacho Alvarez en el panel dedicado a "Iberoamérica y el mundo".
En la primera sesión de trabajo, también se analizó "el rompimiento de las barreras del subdesarrollo". "La desigualdad se vuelve un problema muy grande. Ningún país ha despegado sin abordar primero el tema de la desigualdad —puntualizó el economista mexicano Angel Gurría—; España y Portugal lograron hacerlo. Lograron reducir significativamente el número de personas que recibía menos de cuatro dólares al día".
A su turno, Pedro Pablo Kuczynski, ex ministro de Economía de Perú, aportó: "Desde 1989, cuando América latina empezó a salir de la deuda con el Plan Brady, han pasado 17 años en los que han mejorado muchas cosas, pero también ha habido decepciones muy grandes".
"Ha habido una mejor definición del papel del Estado, se han equilibrado los presupuestos, la inflación ha bajado. Las fallas: falta de crecimiento. Los dos grandes países de la región han crecido en 3% ó 3,5%, una cifra muy baja", aseguró.
Más tarde agregó una cuota de optimismo: "Tenemos la oportunidad de que los próximos años sean distintos".
La identidad iberoamericana y su fuerte componente cultural fue otra de las temáticas analizadas. Juan Luis Cebrián, del Grupo Prisa, se encargó de señalar: "El español es el quinto idioma más hablado en el mundo. No así en Internet. El español está perdiendo fuerza en la industria del conocimiento y de la educación. Si uno entra en Google y busca spain, el resultado es tres veces más amplio que si busca España. La presencia del español en la red es decreciente y lo es mucho más en los aspectos tecnológicos y/o científicos".
"No hay otro colectivo mundial que tenga tanta afinidad", intervino en uno de los debates Enrique Iglesias, ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. Y completó: "La lengua es importante no sólo para crear, también es un factor económico. Las industrias culturales son un factor económico. Es interesante ver cómo la cultura musical se ha convertido en el gran lenguaje de los jóvenes. Es un gran factor de unidad".
La perspectiva de "Iberoamérica y la información" fue abordada en la segunda ronda de trabajo. Allí disertaron Joao Roberto Marinho (Globo, Brasil), Alan Riding (The New York Times) y Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín.
"Desde una visión histórica —analizó Magnetto— los medios nacionales de referencia se han erigido en una suerte de capital simbólico para la construcción colectiva de los Estados Nación, actuando muchas veces como verdaderas plazas públicas donde las diferentes voces sociales y políticas llevaron adelante los debates fundamentales".
"Creo que la prensa de nuestros países es mayoritariamente local por una fuerte tradición cultural —prosiguió—; más que cualquier empresa, los medios están ligados a la construcción de ciudadanía. No terminan de encajar en la lógica multinacional que hoy aloca los sistemas de producción donde resultan económicamente más eficientes. Sería insólito pensar un medio periodístico cuya producción esté alejada del mercado al que sirve. Se necesita tomarle todo el tiempo la temperatura a la sociedad".
"Lejos de debilitarse, los medios nacionales de América latina necesitan una dimensión que les permita minimizar cualquier factor de dependencia. El peso del orden global, la situación política y las tensiones entre gobiernos y prensa están demostrando que ese fortalecimiento aparece casi como un imperativo ético", concluyó Magnetto.
La primera edición del Foro Iberoamérica se realizó también en México, en 1999. Las reuniones posteriores tuvieron sus sedes en Buenos Aires, Toledo (España), Campos de Jordao (Brasil), Cartagena de Indias (Colombia) y Lisboa (Portugal).
En todos esos casos, los desafíos de la globalización y las formas de cooperación que pueden articularse entre Europa y América ocuparon el centro de las deliberaciones.
El Foro tuvo, este año, la particularidad de contar con Felipe Calderón, quien hoy asume la presidencia de México. En la cena que se brindó el miércoles por la noche, Calderón definió como "decisiva" la jugada que su país debe emprender. En su opinión, el reto de la democracia consiste en que ésta sea eficaz, "donde no sólo se cuenten los votos, sino que los votos cuenten".
"El siglo XXI es el siglo de la democracia. Si América latina no es capaz de ponerse en marcha, no tendrá futuro", completó Calderón.