Newsletter Nº52–Jueves 14 de Diciembre de 2006 - Año 1


Fuente: extractado de www.lanación.com

CEPAL: LA INDIGENCIA DUPLICA LA META FIJADA POR LA ONU

La Argentina debería sostener una tasa de crecimiento del producto bruto interno (PBI) de por lo menos un 5% anual para llegar a 2015 habiendo cumplido con una de las Metas del Milenio, suscriptas en las Naciones Unidas en 2000: la reducción de la indigencia a la mitad en comparación con los índices de 1990.

En el país, ese objetivo implicaría que dentro de nueve años no debería ser indigente más del 4% de la población, frente al 9,1% de 2005. La indigencia es una condición de extrema pobreza, que no permite acceder siquiera, con los propios recursos, a la alimentación más básica.

Por ahora, la Argentina y Uruguay son los únicos países de América latina que, en lugar de haber avanzado en el cumplimiento de esa meta, muestran un retroceso: hoy por hoy, y todavía por efecto de la fuerte crisis de principios de esta década, los dos países tienen tasas que marcan una situación social más grave que en 1990. El retraso respecto del indicador que debería alcanzarse actualmente es de entre un 6 y un 7% en la Argentina y de un 1,5% en Uruguay. En promedio, toda la región latinoamericana consiguió ya un 68% del objetivo propuesto para 2015, cuando ha transcurrido el 64% del plazo previsto. En ese índice promedio mucho aportan Chile y Brasil, los dos estados que ya sobre cumplieron la meta.

Los datos figuran en el documento "Panorama Social de América latina 2006", de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), de las Naciones Unidas. El informe tiene un tono optimista porque -según afirmó a LA NACION desde Chile el economista principal del organismo, Juan Carlos Feres -en los últimos cuatro años hubo "un pequeño quiebre de tendencia", con una disminución de la pobreza tanto en términos porcentuales como en número de personas. "Somos optimistas y pensamos que en un futuro inmediato podemos entrar en un camino de crecimiento sostenido que reducirá la pobreza y abrirá una senda de mejora en la distribución del ingreso", apuntó Feres.

Al tiempo que se reducen los índices de pobreza, la distribución del ingreso sigue siendo una materia pendiente para la región. Según la estimación de la Cepal -conducida por el ex ministro de Economía argentino José Luis Machinea-, si la Argentina lograra mejorar levemente su nivel de desigualdad social, le bastaría crecer a un ritmo promedio del 3,3% anual para lograr el objetivo de una indigencia del 4 por ciento.

"Aunque hoy tenga un retroceso en el cumplimiento de la meta, hay que tomar como referencia el mayor dinamismo de los últimos años", señaló Feres, al ser consultado respecto de sí la Argentina en particular será capaz de acompañar a la región que, en promedio, se encamina bien a cumplir con la Meta del Milenio referida a la indigencia. Tras la fuerte caída de la actividad y de la situación social durante la última crisis, la Argentina y Venezuela son los países donde la reducción de la pobreza avanza ahora a pasos más acelerados.

Según el informe de la Cepal, el índice promedio de pobreza en la región está levemente por debajo de la tasa de 1980: en aquel entonces, los pobres eran el 40,5% de la población y los indigentes, el 18,6%; el año pasado esos índices fueron del 39,8% y del 15,4%, y para este año se estima que rondarán el 38,5% y del 14,7%, respectivamente.

Cómo está el vaso

"Podríamos ver el vaso medio vacío y pensar que tardamos 25 años en volver al mismo lugar, o bien ver el vaso medio lleno, que es observar que por primera vez se toma un cambio sostenido de mejora", evaluó Feres.

La metodología de la Cepal implica una corrección de las cifras que aportan los organismos nacionales de estadísticas (en la Argentina, el Indec) Por ejemplo, se hace un ajuste de los ingresos declarados por los hogares con un cruce de otros datos de la economía, ya que se estima que hay una sub-declaración por parte de las personas cuando son encuestadas. Así, para 2005 la pobreza de la Argentina está estimada en un 26% y la indigencia, en un 9,1%, siempre considerando a la población de los centros urbanos.

Esas tasas, así corregidas, son comparables con las de otros países. El índice de pobreza más elevado es el de Honduras, que tiene al 74,8% de la población viviendo en esa condición. Le siguen Bolivia y Paraguay, con índices del 63,9% y el 60,5% en cada caso. En cambio, Chile es el país con menor porcentaje de personas pobres (18,7%), seguido en este caso por Uruguay y Costa Rica, con niveles del 18,8% y del 21,1 por ciento.

Con respecto a la rigidez del esquema de desigualdad social, el economista de la Cepal consideró que, para crear condiciones que ayuden a aliviar la situación, la educación es un tema central. "El problema es que devaluamos la educación porque el ingreso real que reporta un cierto grado de escolaridad es menor que el que reportaba 10 o 15 años atrás", advirtió, en referencia a los ingresos de quienes, por ejemplo, tienen hecho el ciclo primario o secundario. A la vez, se amplió la brecha de ingresos entre los que tienen pocos años y los que tienen muchos -15 o 16- de educación formal, según Feres.

El informe sobre el panorama social también advierte que se amplió la brecha de ingresos según se trabaje con aportes a la seguridad social o sin ellos.
La Cepal estima que este año cerrará para la región con un crecimiento del PBI del 5,3%, en tanto que en 2007 la tasa será similar y la expansión per cápita rondará entre el 4 y el 4,5 por ciento.


            

 

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