Fuente: www.prensamercosur.com.ar
MERCOSUR: ¿COMENZARÁ 2007 CON BUENA NUEVA?
Amagues de entendimiento entre Kirchner y Tabaré: El presidente argentino apeló a una negociación con su homólogo de Uruguay por las polémicas pasteras. Se espera que Montevideo mueva ahora sus piezas.
El presidente argentino, Néstor Kirchner, espera una solución política con Uruguay por el conflicto que genera la construcción en el vecino país de una planta de celulosa a la vera de un río limítrofe.
Las tensas relaciones bilaterales desembocaron en una disputa vigente en el tribunal internacional de La Haya y en reclamos en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), integrado por ambos países más Brasil, Paraguay y Venezuela.
"A la planta pastera (de la finlandesa Botnia) habrá que encontrarle alguna solución técnica. Pero lo que debemos es negociar con el presidente uruguayo Tabaré (Vázquez)," dijo Kirchner en una nota publicada en el diario Clarín.
Pese al largo feriado de Navidad, las manifestaciones de Kirchner tuvieron destacada repercusión en ámbitos locales y fueron recogidas con premura por las agencias internacionales y las cadenas de televisión.
Los cruces de declaraciones políticas son constantes desde ambos gobiernos, pero las negociaciones entre sí están empantanadas, se encargo de señalar la agencia Reuters.
La semana pasada surgieron especulaciones en torno a un eventual esfuerzo conjunto de los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez, para facilitar un entendimiento definitivo entre Argentina y Uruguay.
Los argentinos argumentan que la plata de Botnia producirá contaminación ambiental, mientras que los uruguayos defienden la construcción por la utilización de alta tecnología y la inversión millonaria para el país.
El conflicto hizo que desembarcara recientemente España con la intención de acercar las partes, al margen de los reclamos judiciales que cada país considerara.
Argentina pidió a la Casa Real de España que "facilite" las conversaciones entre ambos gobiernos, por lo que el rey Juan Carlos envió a un representante.
Los cortes de carreteras del lado argentino conforman una expresión de protesta que se mantiene en pie, a la vez que Uruguay insiste en que no habrá diálogo directo entre gobiernos mientras esas medidas de fuerza se mantengan por los enormes perjuicios económicos que producen, según las autoridades de Montevideo.