Newsletter Nº58–Jueves 22 de Febrero de 2007- Año 2


MERCOSUR : LAS NEGOCIACIONES DE MONTEVIDEO CON WASHINGTON

Un acercamiento comercial entre Estados Unidos y Uruguay es en verdad una movida mucho más política que de realización económica, sostuvo el subsecretario de Integración de la cancillería argentina Eduardo Sigal, pero esa condición no le quita densidad.

"Convengamos que para Estados Unidos un tratado de libre comercio con Uruguay no tiene importancia económica. Pero es político sí y como tal produciría una crisis en el Mercosur"

El funcionario aclaró que, sin embargo, no ha percibido de parte de Estados Unidos "una voluntad seria de avanzar en ese camino con Uruguay hasta ahora". Sostuvo que "lo que sí es claro es que (ministro de economía Danilo) Astori y su sector político vienen planteando con mucha fuerza la necesidad de firmar un tratado de libre comercio con Washington que es básicamente un tratado de reducción arancelaria binacional y eso sí afecta concretamente al Mercosur". De ahí la preocupación en el organismo.

El cuarteto sudamericano tiene desde el año 2000 "la llamada Decisión 32 que nos obliga a todos a negociar en conjunto cualquier tipo de acuerdo de carácter arancelario", agregó. En cambio el tratado de inversiones y comercio TIFA que firmó Montevideo con Washington "es una especie de carta de intención que no tiene efectos prácticos. Y por eso ni Brasil ni nosotros ni Paraguay manifestó ningún tipo de inquietud especial con ese acuerdo, nadie se alarmó aunque en Uruguay se le dio mucha manija como si fuese la antesala de un TLC".

"En el Mercosur tenemos negociaciones abiertas de libre comercio con 27 países. Y Uruguay participa de todo eso por lo que ir a una negociación bilateral con Estados Unidos significaría violentar la Decisión 32 y generar un proceso de quiebre", dijo.

Es del todo imposible que Uruguay aunque lo pretenda, pueda firmar ese TLC con Washington debido a que el gobierno de George Bush está muy debilitado y con un Congreso en contra. Eso explica el cajoneo actual de los tratados con Colombia y Perú lo que hace imposible imponer una nueva iniciativa.

Sin embargo el costado político es extremadamente sensible. Y eso es lo que pretendería neutralizar Lula con su visita. Sigal lo remarcó con claridad: "el solo manifestar públicamente la voluntad de la negociación bilateral es motivo de preocupación" dijo y reiteró que "puede ser un golpe importante para el Mercosur si se produce durante esa visita la manifiesta voluntad de un acuerdo bilateral con EE.UU.".

Fuente: extractado de www.clarin.com

 

 

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