EL GOBIERNO ARGENTINO BUSCA NEGOCIAR CON FRANCIA Y ALEMANIA
Ya arregló con España y está haciendo contactos con París y Berlín. El Club de París quiere que la negociación esté garantizada con un programa acordado con el FMI. Pero Argentina rechaza esa idea.
Tras descartar cualquier acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que implique condicionamientos para la economía argentina, el Gobierno comenzó a tomar contacto directo con funcionarios de Alemania, Francia y España con el fin de destrabar la negociación para refinanciar los 5.500 millones de dólares que todavía se le adeudan al Club de París. Y lo hicieron dejando en claro que no habrá un pago "en efectivo" de esa deuda, porque esos fondos podrían ser usados para realizar inversiones en el país.
"Estamos en contacto con funcionarios de los principales países miembros porque nuestra negociación será exclusivamente con el Club de París, no con el FMI", dijeron en el Gobierno. Se referían a que ya mantuvieron contacto con los gobiernos de Alemania, Francia y España, quienes mediarían ante el resto de los países del Club de París para que la propuesta que el gobierno argentino envió en diciembre sea aceptada.
Si así ocurre, Argentina podrá refinanciar a diez años —los tres primeros serán de gracia— y a tasa Libo el pago de todos los fondos que el Club de París le prestó (los que ya vencieron y los que todavía están por vencer), que suman alrededor de 5.500 millones de dólares, sin tomar en cuenta los 982 millones que hace poco se acordó pagarle a España de manera escalonada en seis años.
Pero para que eso ocurra, algunos de los miembros del Club de París reclamaban un aval del FMI, es decir, que el Fondo funcionara como prestamista de última instancia y garantizara que la Argentina pagará sus deudas, auditando las cifras de la economía durante esos diez años.
La respuesta del Gobierno fue contundente. "Jamás Argentina tendrá un programa contingente con el Fondo Monetario Internacional", dijo la ministra de Economía, Felisa Miceli. Se refería a programas que le permiten al Fondo imponer ciertas condiciones sobre el curso de la economía de los países que los firman. Eso es lo que en el Gobierno rechazan completamente.
Sin embargo, existe una instancia intermedia que podría destrabar la negociación con el Club de París. Se trata en una carta de conformidad que podría emitir el FMI respecto de la reestructuración de esos 5.500 millones de dólares. Este documento, que no implicaría ningún compromiso entre Argentina y el Fondo, serviría de garantía suficiente para que el Club de París acepte la propuesta argentina.
En este punto podría hacer su aporte el secretario adjunto para Asuntos Hemisféricos del gobierno de los Estados Unidos, Thomas Shannon, quien estuvo en Buenos Aires hace algunas semanas. "Voy a tratar de poner mi grano de arena para destrabar esta situación", cuentan que le dijo a la ministra Felisa Miceli.
El pedido que hacen algunos de los 19 países que integran el Club de París de contar con un aval del FMI en esta negociación es porque la Argentina descartó la posibilidad de cancelar estos 5.500 millones de dólares en un solo pago en efectivo, a diferencia de lo que se hizo con el FMI en enero del 2006, cuando se le pagaron al Fondo de una vez 9.500 millones de dólares.
"Al FMI se le pagó cash para poder tener independencia en materia de política económica, pero a los demás no les vamos a pagar de una sola vez", dijeron en el Gobierno. Y agregaron: "Tenemos que dejar de pensar que por cancelar esa deuda llegarán las inversiones que estamos esperando de las empresas de esos países".
Esa es una de las teorías que más se escuchan en el ambiente empresario y financiero: que no llegará ninguna inversión de compañías europeas hasta tanto no se reestructure la deuda con el Club de París.
Es que muchas de las compañías que tienen inversiones en la Argentina tienen hoy sus cartas de crédito cortadas hasta tanto se destrabe esta negociación. Pero en el Gobierno insisten en que no cambiarán su propuesta ante estas "presiones". Y subrayan: "Si las inversiones no llegan, las haremos nosotros".
Fuente: www.clarín.com