NADIE EVITA LA TRATA DE NIÑAS EN LA TRIPLE FRONTERA
La Triple Frontera que forman Foz de Iguazú (Brasil), Ciudad del Este (Paraguay) y Puerto Iguazú (Argentina) se ha transformado en un escenario de frecuentes violaciones de derechos de niños, niñas y adolescentes, como el trabajo infantil doméstico, la trata, y la explotación sexual comercial de chicos, fenómenos estrechamente relaciona- dos en los que periodistas y organizaciones sociales locales libran una batalla desigual frente a mafias, pero también con una red de complicidades que involucra al poder y a parte de la sociedad.
El panorama es complejo: unos 880 mil niños y niñas viven en la zona y representan en promedio el 45 por ciento de la población de la frontera compartida por los tres países, según el informe "Situación de la Niñez y Adolescencia en la Triple Frontera de Argentina, Brasil y Paraguay: Desafíos y Recomendaciones", elaborado por las oficinas de Unicef de los tres países para analizar la situación de la infancia en 62 municipios de la Triple Frontera.
Esa investigación advierte que la pobreza y la insuficiencia de servicios sociales básicos de calidad para garantizar la salud, educación y protección son algunos de los problemas que enfrentan muchos chicos allí.
La falta de controles en pasos fronterizos, la ausencia de políticas públicas, la pobreza, la complicidad de vecinos y la connivencia policial y política hacen que el territorio sea propicio para delitos como la trata (el traslado de niños y niñas dentro del país o al exterior con fines de explotación) y la explotación sexual comercial de niños y niñas.
"Los periodistas trabajamos con temor, es muy difícil investigar estos temas en Misiones porque son complejos y por la red de complicidades en la que están metidos políticos, policías, hasta vecinos", relata Lisa Barrios, periodista de Canal 4 de Posadas que empezó a investigar redes de explotación cuando cubriendo alternativas turísticas en San Ignacio se topó con una denuncia de turismo sexual con chicas de comunidades indígenas.
Las estadísticas de casos de trata con fines de explotación sexual son escasas, pero personal de Migraciones de Puerto Iguazú estima que el 20 por ciento de las personas captadas tiene menos de 18 años. "En muchos casos el reclutamiento está a cargo de algún familiar o persona conocida que cobra entre 1.000 y 1.500 pesos por la captación y el traslado", explica Emilio Ossés de Migraciones de Puerto Iguazú. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima, a su vez, que en la Triple Frontera al menos 3.500 chicos y chicas de menos de 18 años están en situación de explotación sexual.
El "Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina" de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que por una mujer se paga entre 100 y 5.000 pesos, dependiendo de la zona, de la edad y las características de la "mercadería". La práctica más común de captación es el engaño, pero está extendido el secuestro.
La OIM identifica a Misiones como el área principal de reclutamiento. De allí las chicas son llevadas para ser explotadas en prostíbulos de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego. Hay un predominio de la trata interna, pero también se detectaron casos de trata internacional, sobre todo de mujeres de nacionalidad paraguaya que ingresan por Misiones y Entre Ríos.
Fuente: www.rionegro.com.ar