DISCURSO DE GERARDO MARTÍNEZ ANTE LA COMISIÓN DE APLICACIÓN DE NORMAS DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT)
Gerardo Martínez, en su condición de Secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGTRA), y Miembro Titular del Consejo de Administración de la OIT, defendió la plena vigencia de la libertad sindical en la Argentina en su discurso ante la Comisión de Aplicación de Normas, de la mencionada entidad internacional, durante el transcurso de 96º edición que se desarrolla actualmente en Ginebra.
"Gracias Señor Presidente.
En nombre de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina, realmente nos encontramos sorprendidos porque estamos en este momento tratando el “Caso Argentino”. Y les digo que sentimos sorpresa, porque hemos avanzado en la acción en su conjunto del movimiento sindical argentino.
Después de la crisis del 2001 donde creció el desempleo, la exclusión y la pobreza, los sindicatos fueron la fuerza de contención y la respuesta, a través del dialogo social, en la búsqueda de soluciones políticas que garantizaran el sistema democrático, la recuperación del empleo y la cohesión social, con un importante papel de la CGT en este contexto.
En esa crisis el pueblo argentino y, en particular, los sindicatos estuvieron a la altura de las
circunstancias.
La democracia en Argentina, puede exhibir al movimiento obrero organizado como uno de sus pilares, porque fue protagonista activo en la difícil situación y ahora, es el garante de una estabilidad institucional que, por primera vez, parece consolidarse de manera irreversible.
Por ello a la hora de evaluar en este foro, o en cualquier otro, los grados de respeto y aplicación al principio de libertad sindical, estos conceptos se redimensionan de la siguiente manera:
Nosotros creemos que el concepto de libertad sindical expresa una tensión permanente entre dos ideas: la que se refiere a la libertad para crear sindicatos, y la otra, que la acción sindical sea eficaz.
La historia del movimiento sindical mundial, ha demostrado que los dos conceptos deben ir tomados de la mano y que la pluralidad de hecho, no es sinónimo necesario de calidad y eficacia de la acción sindical.
El sistema sindical argentino garantiza la voluntad unívoca de las trabajadoras y trabajadores de constituir sindicatos dentro de un marco de libertad, fortaleciendo al mismo tiempo el valor de la eficacia de la acción sindical y evitando la fragmentación de la fuerza que proviene de la unidad de los trabajadores.
En efecto, la unidad sindical es compatible con el derecho a la pluralidad sindical y por lo tanto respetuosa de la libertad sindical en los términos y alcance del Convenio 87.
En nuestro sistema de relaciones laborales tenemos el mayor porcentaje de trabajadores afiliados de América Latina, y con nuestros convenios colectivos amparamos a la mayor cantidad de trabajadores de toda América, del norte y del sur, lo cual describe una situación muy distinta a la de otros países.
Los sindicatos, y no las centrales, son los que actúan en la discusión y firma de los convenios colectivos, y se ocupan a través de sus delegados de base de verificar la aplicación efectiva en los lugares de trabajo, ya que en Argentina los trabajadores de los establecimientos de más de diez trabajadores eligen un representante.
Cada obrero, cada empleado, todo trabajador tiene alguien que defiende y promueve sus derechos en el lugar donde trabaja.
Cada cuatro años los sindicatos van a las urnas por su conducción gremial y allí nuestros afiliados, se expresan en libertad y nos ratifican o nos retiran su confianza, a través del voto.
Nuestra fortaleza y legitimidad reside allí, en nuestros representados, y no venimos ni aquí ni a ninguna otra instancia internacional, a que se nos conceda ni legitimidad ni carta de representación.
Con satisfacción hemos sido los actores privilegiados de un sistema de relaciones del trabajo en el cual los sindicatos negociaron en el año 2006, 1000 negociaciones exitosas.
La actividad sindical está protegida en las leyes generales y también en la ley que específicamente regula la actividad sindical. Luego del 2005, los tribunales han hecho lugar a una cantidad de demandas por discriminación sindical y ordenaron la reinstalación y el pago de salarios caídos de los trabajadores afectados, en un juego de aplicación de normas, por lo cual, nadie queda sin protección.
En Argentina, está garantizado el derecho de huelga y su ejercicio. Sobre este escenario suceden, también, hechos aislados y condenables como la muerte del compañero Fuentealba, repudiado por las centrales sindicales de mi país, en forma unánime y conjunta, con la declaración de un paro nacional. Este hecho sucedió en la provincia de Neuquén, que tiene un gobierno provincial, autónomo del gobierno central.
Otro hecho, que ratifica lo que vengo diciendo, es que he asumido como Secretario General de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), y en dicha condición, les afirmo que todas las centrales allí congregadas estamos empeñadas en fortalecer el movimiento sindical con el escenario político democrático y progresista que se despliega con gran dinamismo en la región; con planteos contundentes para hacer frente a las asimetrías que presentan nuestros países y con una fuerte acción sindical, que permita a los trabajadores estar en la discusión y en el diseño de las políticas nacionales y regionales, y no para atenuar los impactos de las mismas.
Las centrales sindicales que actúan en Argentina, además de la Coordinadora, también están representadas e integradas plenamente en todos los ámbitos de actuación institucional, de participación y de consulta, legalmente contemplados.
Quiero darles ejemplos: ambas centrales participan en las instituciones sociolaborales del MERCOSUR como el Foro Consultivo Económico y social.
Ambas centrales participan en los procesos de negociación colectiva en el sector público y el privado mediante sus organizaciones afiliadas; y participan en el Consejo de Salario, la Productividad y el Empleo, donde se diseñan las estrategias sociopolíticas con directo impacto en los salarios; condiciones de trabajo y programas de empleo. Asimismo integran las delegaciones internacionales, como el caso de la presente, ante la OIT.
Seguramente nos falta mucho camino por recorrer, y problemas por resolver. ¡Ese es el desafío!
Ahora bien, estamos aquí, y avalamos un modelo que ha fortalecido el accionar sindical en nuestro país.
Estamos aquí y sabemos que existen cuestiones para ajustar, pero deben serlo sobre la realidad económica, social y cultural en la que se debe inscribir toda evaluación sobre el cumplimiento de las normas.
Puede haber otras miradas y otras percepciones, pero no se debe en ningún caso, dejar de considerar todo lo conseguido por el movimiento obrero argentino en los últimos años.
Hoy, Argentina está aquí y Colombia no.
Nos solidarizamos con las hermanas y hermanos colombianos que han luchado y debatido para que su gobierno dé las explicaciones ante esta Comisión ante la muerte, la tortura y violación de los derechos humanos y sindicales y la destrucción de los sindicatos.
Desde la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur impulsaremos un plan de lucha con acciones concretas en solidaridad con el sindicalismo colombiano y contra las políticas que atentan contra los sindicatos, destruyendo sus organizaciones y hasta la vida de sus dirigentes. De pie lucharemos por la vida y los derechos fundamentales del hombre. Invitamos al resto de los sindicatos del mundo a que se sumen a esta lucha legítima e irrenunciable.
Sr. Presidente:
No queremos dejar pasar esta oportunidad sin dejar de agradecer a la OIT, el apoyo y la asistencia recibida en la última crisis y destacar que Argentina es uno de los países en los que se encuentra vigente el Plan Nacional de Trabajo Decente donde participamos los trabajadores y empleadores.
Quiero reivindicar la historia del movimiento sindical argentino, sus luchas, sus banderas y a sus miles de mártires. Y sumar en este reconocimiento a los protagonistas del movimiento sindical mundial.
Nuestro compromiso es seguir trazando el camino para consolidar la democracia, alcanzando una justa distribución de la riqueza y la vigencia plena de la justicia social para trabajadoras, trabajadores y el pueblo entero.-.
Muchas Gracias.