Newsletter Nº 101 Viernes,11 de enero de 2008 -año 3


EL MUNDO MUESTRA SEÑALES DE DESACELERACIÓN PARA ESTE AÑO

Los organismos internacionales coinciden en que la economía mundial se desacelera, al menos para los países centrales. Y la mayoría de los gobiernos rebajan sus previsiones de crecimiento por la contracción del crédito y el peso del endeudamiento. Este 2008 comienza con pronósticos menos optimistas que los de comienzos de un año atrás.

Aún así, la economía internacional el año pasado, con el trasfondo de la crisis del mercado inmobiliario de Estados Unidos, registraría buenos índices de crecimiento. Contradictorio e inquietante se presenta el futuro del mediano plazo que pocos buscan predecir.

Se sabe cómo surgió la crisis (el reconocido Paul Krugman la llama "crisis de solvencia y no sólo bancaria") pero casi nadie puede brindar seguridad sobre cuánto perdurará y como cerrará. El endeudamiento, el crédito y la revalorización de los activos que se adquieren están en el foco de la tormenta.

Las entidades financieras ligadas al préstamo hipotecario están quebradas en tanto dieron a conocer sólo una cuarta parte de sus pérdidas. Los directorios de esas instituciones apelan a medidas extraordinarias para evitar desenlaces terminantes. Bancos europeos y norteamericanos planifican la venta apresurada de sus activos y se trata de los grandes. Del Citigroup por ejemplo, por 12.000 millones de dólares o del HSBC Holding. Otras firmas que se dedican a la actividad liquidan unidades de negocios. Es el caso de Merrill Lynch &Co o de Morgan Stanley que transfirieron participaciones y poder a compañías del Asia y de Oriente Medio.

Los analistas juzgan que todo se podía haber evitado con el desaliento, desde el máximo poder, del préstamo usurero y el endeudamiento sin prudencia. Un experto, como Paul Samuelson, Premio Nobel, sugiere adoptar estrategias contundentes, ampliando las facultades de otorgamiento de créditos de organismos semipúblicos, como sucedió en los años de la Gran Depresión. En el país adalid de la libertad de mercado todos esperan que el poder público actúe en el salvataje. La clave es cómo sigue esta historia: si EE.UU. extremará sus sistemas proteccionistas, si se abre una etapa recesiva.

Pero, por otra parte, los datos confirman que hubo un crecimiento del 5 por ciento anual por el aporte de los países emergentes que avanzaron un 8 por ciento, más del triple que el verificado por las naciones más avanzadas (EE.UU., Europa, Japón y los tigres asiáticos).

Dos terceras partes de la expansión mundial en 2006 correspondió a las economías emergentes y a los países menos avanzados. En 2006, China contribuyó un 25 por ciento al aumento del promedio y, junto a la India y a Rusia, aportaron la mitad del total.

La excelente marcha de la economía internacional está sin duda ligada al despegue de los gigantes asiáticos. China empezó a trepar por encima del 10 por ciento anual desde 2003. Y a partir de entonces, el PBI de la India superó el 7 por ciento anual.

La euforia económica se trasladó del Centro a la Periferia, algo que ayuda a equilibrar la balanza de un mundo desigual. Muchos países centrales enfrentan problemas muy similares a los de las regiones subdesarrolladas, por la mala calidad del crédito, la devaluación de la moneda o los precios en alza.

"Si bien la perspectiva mundial de crecimiento se mantiene favorable, las proyecciones para este año y el próximo han sido revisadas a la baja por el impacto de la crisis financiera de las hipotecas sub-prime" considera el último informe de la consultora Ecolatina de Buenos Aires. Y agrega: "Esta crisis contrajo el crédito para consumo, afectando el principal motor de expansión de las economías desarrolladas.".

Una parte de la bonanza argentina de los últimos años se debe a las favorables condiciones mundiales, que deberían continuar durante 2008, pero ya con otros ingredientes.

Extractado de: www.ieco.com.ar

 

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